-No sé para que nos hemos vestido bien, ¡Yo quiero ponerme algo más decente! - dijo Laura.
Sí, tenia razón, por lo que todas nos pusimos a buscar en la maleta lo mejor para esta ocasión tan especial.
Laura decidió ponerse un pantalón corto, medias, bailarinas negras, una camiseta del mismo color y una chaqueta vaquera. Era algo casual pero iba muy guapa.
Claudia llebaba un vestido rojo apagado y unos zapatos negros planos, no era nada del otro mundo pero yo estab segura de que les iba a encantar por que ella ya era preciosa de por sí.
Alicia simplemente se puso unos vaqueros, unas comberse negras y su camiseta favorita (una con la bandera americana) siempre me había encantado su estilo, por eso le había pedido ropa tantas veces.
Maria optó por una falda de bolantes rosa, unas medias transparentes, unas bailarinas blancas y una camiseta del mismo color. Maria era muy elegante, siempre escogia la ropa perfecta para cada ocasión.
Ahora solo faltaba yo ¿Qué me ponía? provocatiba, elegante, casual.. Al final decidí ponerme un vestido azul que me habia comprado ya hace un tiempo pero que nunca me había puesto y unos zapatos negros de escaso tacón.
Nos peinamos unas a otras, intentando ser buena y no dejarnos pelos de locas como le había hecho Claudia a Alicia en alguna ocasión.
Llego al hora antes de lo previsto, estabamos nerviosisimas, no podiamos para de movernos de un lado a otro de la habitación.
Al final llego el momento, llamaron a la puerta y desde fuera alguien grito:
-¡Es Pickachu! - Era Louis, su voz era inconfundible. Ademas siempre era el quien hacía bromas de ese tipo.
Nos echamos a reír y Laura fue a abrir.
- WOW, chicas, estais... - Comenzo Zayn.
-Estais guapisimas - concluyó Harry, echandole una mirada a Alicia.
Sonreimos, coguimos nuestros bolsos y nos dirigimos hacia la puerta.
Estaba inpresionada, todos llevaban vaqueros y zapatillas o botas bajas de estilo militar, cada uno con su camisa y su chaqueta, y Harry habia añadido a su atuendo una pajarita.
Cuando llegamos a la planta baja Niall nos dijo qeu esperaramos un poco, iba a pedir un sitio tranquilo para 10 personas, para podér cenar. Ya que los recepcionistas sabían quiénes eran, pidieron desalojar mitad del restaurante para poner una mesa sólo para nosotros. Lo que conseguían estos chicos sólo sonriendo un poco.
Minutos después, ya estábamos en nuestra enorme mesa para 10, una mesa redonda pero muy amplia. Nos alternamos de manera que hubiera chico, chica, chico, chica, y así sucesivamente. Yo procuré que me tocara al lado de Niall, ¡y lo conseguí! Había que admitir, dejando a un lado la humildad, que cuando quería yo era toda un crack.
Cada uno pidió su plato favorito, pero los chicos quedaron en que cada uno pagaría su comida y la da una de las chicas. Harry se ofreció con la de Alicia, Zayn con la de Laura, Liam con la de Claudia, Louis con la de Maria, y Niall... con la mía. Aunque lo diga de último, en realidad fue el primero en hablar. Era tan mono...
Louis se pasó la cena haciendo idioteces y todos intentaban lo reírse demasiado. Menos Niall, que siempre estaba riéndose de las cosas más tontas, y de vez en cuando me lo pegaba y yo tampoco podía dejar de reír. Siendo sinceros, yo soy de risa fácil.
- Deberíamos vernos más veces - dijo Liam.
- Pues... - comencé yo - ¿qué os parece si quedamos el miércoles? (Estábamos a domingo.)
- Eso es mucho tiempo. - respondió Niall.- Yo diría que mañana mismo está bien.
Los chicos se miraron entre sí y todos afirmaron con la cabeza.
- Sí, yo creo que es lo mejor. Os viene bien, ¿verdad? - dijo Louis.
- Por supuesto - afirmó Alicia.
Todos estuvimos de acuerdo al final de vernos al día siguiente, pero sabíamos qué íbamos a hacer o a dónde íbamos a ir.
- Nos resulta un poco difícil salir del hotel hasta el día del concierto, ya sabéis... - añadió Zayn.
- Es verdad... - admití.- ¿Y si nos quedamos aquí? Este hotel tiene un montón de cosas que hacer. ¡Si hasta tiene un mini-cine!
- O podemos probar la piscina en condiciones, no como la anterior vez - bromeó Harry, y nos echamos a reír.
- No es mala idea - respondió Alicia.
- Pues decidido, estad preparadas mañana a las cinco de la tarde - Niall me miró y me guiñó un ojo. Y yo, cómo no, sonreí como una imbécil. Si es que era tonta.
Cuando terminamos de cenar, subimos hasta nuestro piso en el gran ascensor y ellos insistieron en ir hasta el fondo del pasillo, donde estaba nuestra habitación, para despedirse. Nos dieron un abrazo a cada una, pero el mío con Niall fue más duradero. Y no porque yo lo retuviera, si no que era él quien no me soltaba. "Qué bien huele", pensé. Suena raro, lo sé, pero es la verdad. Olía genial.
- Espero que mañana nos lo pasemos bien - me susurró al oído antes de apartarse de mi y sonreírme.
- Yo también lo espero - dije en bajo.
Entramos en nuestra habitación y nos despedimos conjuntamente con un ruidoso "adiós". Tan ruidoso, que incluso alguien salió de su habitación a cotillear, por lo que nosotras nos escondimos rápidamente tras la puerta, aún viendo qué hacían los chicos. Los pobres seguían allí, abriendo su puerta, y la persona que había salido les gritó: "¡A ver si es agradable que os griten al lado de la habitación, eh!". Se sonrojaron y pidieron disculpas, entrando rápidamente a la habitación.
Cerramos la puerta y nos empezamos a reír de lo ridícula que había sido la situación.
- Pobrecitos - dijo Laura.
- Bueno, a dormir, que mañana será un día largo.
Nos cambiamos y cada una se echó n su cama. Supongo que todas estarían pensando en el día siguiente. Qué haríamos, qué pasaría. Yo desde luego pensaba en Niall. Podía que pasara algo entre nosotros, o no. Aunque no haya querido reconocerlo todavía, a mi me atraía Harry. Pero se veía que él estaba muy interesado por Alicia. En todo caso, intenté centrarme en el chico Irlandes rubio de ojos azules antes de quedarme dormida.
todos los sueños se hacen realidad
jueves, 15 de diciembre de 2011
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Capitulo 1.
Laura, Claudia, Alicia, Maria y yo. Sólo nosotras. Como ya habíamos terminado las clases y era verano, nuestros padres nos habían dado permiso para ir juntas a Londres. Nosotras vivíamos en Manchester. No era una gran distancia, pero bueno, aún teníamos entre 15 y 16 años todas nosotras, no nos iban a dejar irnos muy lejos. Estaríamos allí todo el verano, hasta que empezara semptiembre. Iba a ser genial.
Estábamos en la habitación del hotel, la 136, cada una con su portátil. No hacía buen tiempo, así que no podíamos salir a fuera.
- ¡Eh, chicas! - grité.
- Nerea, no hace falta que grites tanto - me dijo Laura colocándose una mano en la oreja.
- ¡Es importante! Mirad - les señalé la pantalla de mi ordenador y todas se acercaron.
En cuanto vieron a lo que me refería, ellas gritaron más que yo.
- Me vais a dejar sorda...
- ¿Pero... pero tú lo ves? - respondió Claudia muy emocionada.
- Sí, lo veo, he sido la primera en hacerlo. Pero baja la voz.
- ¡Que van a venir a Londres! - gritó Maria.
¿Que a quién nos referíamos? Pues a nuestros cinco chicos favoritos: Harry Styles, Niall Horan, Louis Tomlinson, Liam Payne y Zayn Malik venían a Londres. Increíble, ¿verdad? Justo en el verano en el que íbamos nosotras a Londres, ellos iban a dar un concierto. Pero ponía algo más en la página de internet, así que leí en alto:
- <<Los chicos de "One Direction" se infiltrarán en algún hotel intentando no ser vistos por ninguna fan. ¿Lo conseguirán? Esperemos que sí.>> ¡Pues yo espero que no! ¡Imagináos que se alojan aquí! - grité sin intentar controlarme.
- Calla, calla que me da algo - dijo Alicia llevándose una mano al pecho.
- ¿Y si vamos a investigar? - propuso Claudia.
- Pues ya que no tenemos nada que hacer, no estaría mal. - respondió Laura.
Nos miramos las unas a las otras y, en un abrir y cerrar de ojos, ya estábamos apelotonadas contra la puerta, esperando nuestro turno de salir en busca de aquellos chicos.
Una vez estuvimos todas en el pasillo, anduvimos con calma, intentando no armar mucho escándalo. Escuchábamos con atención cada voz que salía del interior de las habitaciones, lo cual nos hizo darnos cuenta de lo mal que iban algunos matrimonios. En cualquier caso, bajamos por las escaleras, examinando todos los pasillos, hasta llegar a la planta baja. Pero nada, no había rastro de ellos.
- Pues sólo hay cuatro hoteles en Londres. 25% de posibilidades de encontrarles aquí. - dijo Maria.
- ¡Eso es muy poco! - replicó Alicia, sin parar de mirar a todos lados. En realidad, todas lo hacíamos.
- ¿Y si nos separamos? - preguntó Claudia.
- ¡Si hombre, y si los encuentra una las demás se joden! - gritó Laura, indignada.
Seguimos andando hasta llegar a la piscina. Allí también los buscamos con la mirada, con suerte si estaban en ese hotel, se estarían bañando. Pero no. No había rastro de ellos.
- ¡También es mala suerte! - dije yo con un tono enfadado de voz.
De repente oímos unas voces masculinas gritando, cada vez más cerca. Nos giramos para mirar, pero antes de poder decir nada, nos tiraron a la piscina a todas de lo rápido y sin cuidado que iban.
Cuando se dieron cuenta de lo que habían hecho, nos ayudaron a salir de la piscina. Un chico rubio, de piel clara, me tendió una mano.
- Podíais ir con más cuidado... - dije al principio. No me había percatado de quién era.
Gracias a él, pude salir de la piscina, aunque con dificultad, al igual que el resto de las chicas.
- Lo sentimos, no lo hicimos a propósito ni mucho menos.
En cuanto levanté la cabeza y le miré a los ojos, lo vi. Era él. No, imposible.
- Soy Niall - me estrechó la mano con cordialidad - ¿Y tú, cómo te llamas?
- Yo soy Niall. ¡Y sé quién eres! Eres Niall Horan.
- El mismo - rió mientras clavaba sus ojos azules en mi.
Oí una voz que venía de mi derecha.
- ¿Conoces a Niall? Vale que conozcas a Harry Styles, pero a él... - le miró con desprecio, bromeando, aquel chico de rizos.
- No, perdona - dijo una voz a mi izquierda -, tendrían que conocer a Louis Tomlinson.
- ¿Y por qué a ti? - un chico de piel muy morena y pendientes le dio un pequeño empujón.
- Eh eh, chicos - de nuevo sonó una voz a mi derecha, al lado de Harry - Si conocen a uno de nosotros, nos conocerán a todos. Me da que el incógnito no ha funcionado demasiado bien.
Todos, ellos y nosotras, reímos al mismo tiempo, no muy alto.
- Os hemos estado buscando - dijo Laura con timidez, a quién el mismísimo Louis había ayudado a salir de la piscina.
- ¿Ah sí? - dijo Zayn, mirándola con las cejas alzadas.
- Sí. Precisamente estábamos aquí para eso - me escurrí un poco el pelo, que todas teníamos empapado.
- ¿Sabíais que íbamos a estar en este hotel? - preguntó Liam extrañado.
- En realidad no, pero teníamos la esperanza, ya que nosotras nos quedaremos aquí todo el verano - le respondió Claudia.
- A propósito, sería una buena idea que os secarais un poco - dijo Harry mirando a Maria de arriba abajo.
- Pues sí, la verdad es que sí - añadió Niall.- ¿Qué os parece si subimos con vosotras y os cambiáis? No iréis a estar así todo el día, ¿no?
Nos miramos entre nosotras y sonreímos, así que le dije a Niall que, por nosotras, sería genial que nos acompañaran.
Cuando salimos de la piscina, la gente nos miraba raro. Estábamos empapadas de pies a cabeza y vestidas. Subimos en el ascensor hasta nuestra habitación y Taylor sacó su llave para abrir.
- ¿Ésta es vuestra habitación? - preguntó Louis, perplejo.
- Sí... ¿por? - pregunté.
- Es que la nuestra es la 138 - respondió Zayn.
- ¿Sí? ¡Dios, qué suerte! ¡Va a ser el verano de mi vida! - dijo Laura mientras se dirigía al cuarto de baño.
Los chicos rieron tras escuchar sus palabras.
Todas sacamos ropa nueva del armario y esperamos a que Laura saliera del cuarto de baño para entrar nosotras una por una.
- Podéis cambiaros aquí si queréis y nosotros salimos, o nos quedamos - bromeó Harry.
- Tranquilos, podéis quedaros - respondió Claudia -, pero iremos de una en una.
- Jo... - protestó Louis con un toque de humor.
Nos fuimos cambiando una por una. Tardábamos bastante, pero yo me fui fijando en todas: se habían maquillado y peinado genial. Me di cuenta porque fui la última en entrar.
- Lo mejor para el final - dijo Niall en bajo, sólo para mi, y me guiñó un ojo.
Yo sonreí y me metí en el baño, intentando ser lo más rápida que podía. Mientras me peinaba, oí hablar a todos de cómo sería el concierto. Pero no me enteré demasiado bien, ya que tuve que usar el secador y eso impedía escuchar con claridad.
Cuando salí, Liam se apresuró a hablarme.
- Nerea, habíamos pensado que para el concierto podíamos daros a todas entradas de primera fila.
- ¿En serio? Vaya, lo que se consigue cayendo a una piscina...
Todos nos reímos, el que más, Niall. Él siempre se estaba riendo por todo, e incluso se ponía rojo. Mientras él seguía sin poder parar de reír, Harry nos propuso algo a todas las chicas:
- Oh, por cierto, ¿os apetece venir a cenar con nosotros? Tenemos reservado un sitio especial, por eso del "incógnito".
- Por mi genial - dijo Alicia rápidamente.
Todas respondimos afirmativamente, así que los chicos salieron de la habitación, no sin antes despedirse como era debido.
- Hasta la noche, chicas - dijo Zayn mientras cerraba la puerta.
- Adiós - contestamos a la vez.
No queríamos admitirlo, pero estábamos muy nerviosas por esa noche.
- Bueno... - dijo Maria.
- Pues... - añadió Claudia.
- Será divertido - dijo Alicia.
- ¡¿Divertido?! ¡¿Sólo divertido?! - protestó Laura, saltando de la silla.
- ¡Será la mejor noche de nuestras vidas! - grité con entusiasmo.
Y tenía razón. Nuestros sueños iban a cumplirse por fin.
Estábamos en la habitación del hotel, la 136, cada una con su portátil. No hacía buen tiempo, así que no podíamos salir a fuera.
- ¡Eh, chicas! - grité.
- Nerea, no hace falta que grites tanto - me dijo Laura colocándose una mano en la oreja.
- ¡Es importante! Mirad - les señalé la pantalla de mi ordenador y todas se acercaron.
En cuanto vieron a lo que me refería, ellas gritaron más que yo.
- Me vais a dejar sorda...
- ¿Pero... pero tú lo ves? - respondió Claudia muy emocionada.
- Sí, lo veo, he sido la primera en hacerlo. Pero baja la voz.
- ¡Que van a venir a Londres! - gritó Maria.
¿Que a quién nos referíamos? Pues a nuestros cinco chicos favoritos: Harry Styles, Niall Horan, Louis Tomlinson, Liam Payne y Zayn Malik venían a Londres. Increíble, ¿verdad? Justo en el verano en el que íbamos nosotras a Londres, ellos iban a dar un concierto. Pero ponía algo más en la página de internet, así que leí en alto:
- <<Los chicos de "One Direction" se infiltrarán en algún hotel intentando no ser vistos por ninguna fan. ¿Lo conseguirán? Esperemos que sí.>> ¡Pues yo espero que no! ¡Imagináos que se alojan aquí! - grité sin intentar controlarme.
- Calla, calla que me da algo - dijo Alicia llevándose una mano al pecho.
- ¿Y si vamos a investigar? - propuso Claudia.
- Pues ya que no tenemos nada que hacer, no estaría mal. - respondió Laura.
Nos miramos las unas a las otras y, en un abrir y cerrar de ojos, ya estábamos apelotonadas contra la puerta, esperando nuestro turno de salir en busca de aquellos chicos.
Una vez estuvimos todas en el pasillo, anduvimos con calma, intentando no armar mucho escándalo. Escuchábamos con atención cada voz que salía del interior de las habitaciones, lo cual nos hizo darnos cuenta de lo mal que iban algunos matrimonios. En cualquier caso, bajamos por las escaleras, examinando todos los pasillos, hasta llegar a la planta baja. Pero nada, no había rastro de ellos.
- Pues sólo hay cuatro hoteles en Londres. 25% de posibilidades de encontrarles aquí. - dijo Maria.
- ¡Eso es muy poco! - replicó Alicia, sin parar de mirar a todos lados. En realidad, todas lo hacíamos.
- ¿Y si nos separamos? - preguntó Claudia.
- ¡Si hombre, y si los encuentra una las demás se joden! - gritó Laura, indignada.
Seguimos andando hasta llegar a la piscina. Allí también los buscamos con la mirada, con suerte si estaban en ese hotel, se estarían bañando. Pero no. No había rastro de ellos.
- ¡También es mala suerte! - dije yo con un tono enfadado de voz.
De repente oímos unas voces masculinas gritando, cada vez más cerca. Nos giramos para mirar, pero antes de poder decir nada, nos tiraron a la piscina a todas de lo rápido y sin cuidado que iban.
Cuando se dieron cuenta de lo que habían hecho, nos ayudaron a salir de la piscina. Un chico rubio, de piel clara, me tendió una mano.
- Podíais ir con más cuidado... - dije al principio. No me había percatado de quién era.
Gracias a él, pude salir de la piscina, aunque con dificultad, al igual que el resto de las chicas.
- Lo sentimos, no lo hicimos a propósito ni mucho menos.
En cuanto levanté la cabeza y le miré a los ojos, lo vi. Era él. No, imposible.
- Soy Niall - me estrechó la mano con cordialidad - ¿Y tú, cómo te llamas?
- Yo soy Niall. ¡Y sé quién eres! Eres Niall Horan.
- El mismo - rió mientras clavaba sus ojos azules en mi.
Oí una voz que venía de mi derecha.
- ¿Conoces a Niall? Vale que conozcas a Harry Styles, pero a él... - le miró con desprecio, bromeando, aquel chico de rizos.
- No, perdona - dijo una voz a mi izquierda -, tendrían que conocer a Louis Tomlinson.
- ¿Y por qué a ti? - un chico de piel muy morena y pendientes le dio un pequeño empujón.
- Eh eh, chicos - de nuevo sonó una voz a mi derecha, al lado de Harry - Si conocen a uno de nosotros, nos conocerán a todos. Me da que el incógnito no ha funcionado demasiado bien.
Todos, ellos y nosotras, reímos al mismo tiempo, no muy alto.
- Os hemos estado buscando - dijo Laura con timidez, a quién el mismísimo Louis había ayudado a salir de la piscina.
- ¿Ah sí? - dijo Zayn, mirándola con las cejas alzadas.
- Sí. Precisamente estábamos aquí para eso - me escurrí un poco el pelo, que todas teníamos empapado.
- ¿Sabíais que íbamos a estar en este hotel? - preguntó Liam extrañado.
- En realidad no, pero teníamos la esperanza, ya que nosotras nos quedaremos aquí todo el verano - le respondió Claudia.
- A propósito, sería una buena idea que os secarais un poco - dijo Harry mirando a Maria de arriba abajo.
- Pues sí, la verdad es que sí - añadió Niall.- ¿Qué os parece si subimos con vosotras y os cambiáis? No iréis a estar así todo el día, ¿no?
Nos miramos entre nosotras y sonreímos, así que le dije a Niall que, por nosotras, sería genial que nos acompañaran.
Cuando salimos de la piscina, la gente nos miraba raro. Estábamos empapadas de pies a cabeza y vestidas. Subimos en el ascensor hasta nuestra habitación y Taylor sacó su llave para abrir.
- ¿Ésta es vuestra habitación? - preguntó Louis, perplejo.
- Sí... ¿por? - pregunté.
- Es que la nuestra es la 138 - respondió Zayn.
- ¿Sí? ¡Dios, qué suerte! ¡Va a ser el verano de mi vida! - dijo Laura mientras se dirigía al cuarto de baño.
Los chicos rieron tras escuchar sus palabras.
Todas sacamos ropa nueva del armario y esperamos a que Laura saliera del cuarto de baño para entrar nosotras una por una.
- Podéis cambiaros aquí si queréis y nosotros salimos, o nos quedamos - bromeó Harry.
- Tranquilos, podéis quedaros - respondió Claudia -, pero iremos de una en una.
- Jo... - protestó Louis con un toque de humor.
Nos fuimos cambiando una por una. Tardábamos bastante, pero yo me fui fijando en todas: se habían maquillado y peinado genial. Me di cuenta porque fui la última en entrar.
- Lo mejor para el final - dijo Niall en bajo, sólo para mi, y me guiñó un ojo.
Yo sonreí y me metí en el baño, intentando ser lo más rápida que podía. Mientras me peinaba, oí hablar a todos de cómo sería el concierto. Pero no me enteré demasiado bien, ya que tuve que usar el secador y eso impedía escuchar con claridad.
Cuando salí, Liam se apresuró a hablarme.
- Nerea, habíamos pensado que para el concierto podíamos daros a todas entradas de primera fila.
- ¿En serio? Vaya, lo que se consigue cayendo a una piscina...
Todos nos reímos, el que más, Niall. Él siempre se estaba riendo por todo, e incluso se ponía rojo. Mientras él seguía sin poder parar de reír, Harry nos propuso algo a todas las chicas:
- Oh, por cierto, ¿os apetece venir a cenar con nosotros? Tenemos reservado un sitio especial, por eso del "incógnito".
- Por mi genial - dijo Alicia rápidamente.
Todas respondimos afirmativamente, así que los chicos salieron de la habitación, no sin antes despedirse como era debido.
- Hasta la noche, chicas - dijo Zayn mientras cerraba la puerta.
- Adiós - contestamos a la vez.
No queríamos admitirlo, pero estábamos muy nerviosas por esa noche.
- Bueno... - dijo Maria.
- Pues... - añadió Claudia.
- Será divertido - dijo Alicia.
- ¡¿Divertido?! ¡¿Sólo divertido?! - protestó Laura, saltando de la silla.
- ¡Será la mejor noche de nuestras vidas! - grité con entusiasmo.
Y tenía razón. Nuestros sueños iban a cumplirse por fin.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)